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Colegio de Enfermeras interpuso acción judicial contra el Subsecretario de Redes Asistenciales.

Un recurso de protección contra el Subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga Jori, presentó el Colegio de Enfermeras. Esto -según señalaron- en su «rol de defensa de la profesión de miles de enfermeras y enfermeros de la red pública y privada nacional, que hoy desarrollan sus labores contra la pandemia Covid-19 con escaso acceso a elementos de protección personal».

En ese sentido, destacaron que en el cumplimiento de su rol profesional las enfermeras requieren de los Equipos o Elementos de Protección Personal (EPP), los que además de proteger su vida y salud, evitan que se conviertan en vectores de contagio que podrían afectar a su entorno familiar, profesional y a sus propios pacientes. 

La organización colegiada sostiene en su acción judicial que el subsecretario «ha incurrido en acciones y omisiones que derivan en grave amenaza y perturbación del derecho a la vida e integridad, y salud física y psíquica de las enfermeras y enfermeros del país».

María Angélica Baeza, presidenta nacional del Colegio de Enfermeras, profundizó en la acusación declarando que Arturo Zúñiga «ha actuado de manera ilegal en su obligación de suministrar elementos de protección al personal de salud en general y, en particular a las enfermeras, pese a contar con las facultades extraordinarias para estos efectos».

Arturo Zúñiga. Foto: Ministerio de Salud

En esa misma línea, Baeza advirtió que «próximamente llegaremos a los índices más altos de contagios», por lo que «es de suma urgencia que la autoridad suministre los elementos de protección necesarios a las enfermeras y enfermeros que integran y forman parte de los equipos de salud que prestan atención y cuidado directo de la población».

Por otra parte, la dirigenta del Colegio de Enfermeras apuntó que están exigiendo que se dejen sin efecto las medidas que disponen la reutilización de insumos que, por su naturaleza, son desechables. «Todo lo anterior para evitar el contagio del Covid-19, de las enfermeras y enfermeros, así como de todo el equipo de salud que está comprometido en la lucha contra esta pandemia», añadió María Angélica Baeza.

EL DÉFICIT DE INSUMOS EN CIFRAS

La organización que reúne a las enfermeras recordó que al decretar en febrero pasado el Presidente Sebastián Piñera la alerta sanitaria en todo el territorio para enfrentar la amenaza del Covid-19, este otorgó facultades extraordinarias a la Subsecretaría de Redes Asistenciales para adquirir bienes, servicios y equipamiento para el manejo de la crisis sin previa licitación. Este, apuntaron, «sin duda (…) debe considerar los EPP de los funcionarios de la salud».

Luego, el 18 de marzo, el Subsecretario de Redes Asistenciales emitió la Circular C 37 N°1, que contiene el Protocolo de Referencia para Correcto Uso de Equipo de Protección Personal (EPP). En el punto 5.1, advierte el Colegio, se establece como opcional el uso de ropa de circulación tipo clínico ligera, tales como blusón, pantalones y calzado cerrado, dado que estos EPP se asocian a aumento de temperatura corporal, pudiendo causar incomodidades. Asimismo, se señalan sus características y el uso de los EPP, disponiendo que la mascarilla quirúrgica debe cambiarse cuando estén visiblemente sucias o húmedas.

Tras ello, el 16 de abril el Colegio de Enfermeras informó que sobre un universo de 1.023 profesionales de la orden en todo el país, existían 44 contagiados por Covid-19. En tanto, en la “Variante Insumos de Protección” se dio cuenta de que el déficit de EPP pesquisado alcanzaba a los siguientes porcentajes: Mascarilla N°95, déficit del 69,5%; Mascarilla quirúrgica, déficit del 40,7%; Protección ocular, déficit del 47,8%; Guantes, déficit del 13,1%; Pecheras, déficit del 34,3%; Delantal, déficit del 34,2% y Ningún EPP, 16,6%.

AMENAZA A LA VIDA Y SALUD DE ENFERMERAS

Para el cuerpo colegiado, las carencias expresadas constituyen una omisión de las directrices que la propia autoridad estableció en la Circular C37 N°1, en materia de dotación de EPP para enfrentar la crisis pandémica. Omisión que -a juicio de la organización- «amenaza actualmente la vida y salud de las enfermeras y enfermeros comprometidas en la gestión del cuidado de los usuarios en esta crisis».

Una amenaza que, de acuerdo a lo que postulan las profesionales, «se acrecentó cuando la autoridad emitió la Circular C37 N°2, del 3 de abril de 2020, bajo la denominación de ‘Complementa Correcto Uso de Equipos de Protección Personal en Contexto de Pandemia Covid-19’, en la que se instruye a la realización de acciones que configuran graves perturbaciones y amenazas al derecho a la vida y salud».

En ese sentido, destacan que en el apartado Priorización del Uso de EPP se desestima el uso de gorros, cubre calzado, mamelucos, buzos, doble guante, doble mascarilla y otros, señalándose que «no tienen efecto para la protección del equipo de salud» y que, “por el contrario, algunos pueden aumentar el riesgo de infección por Covid-19, dado que hacen más complejo el proceso de retiro cuando se encuentran contaminados». 

Al respecto, para el Colegio de Enfermeras «es manifiesta la falta de fundamento científico para desechar los EPP que se indica, ya que no hay mención a evidencia alguna que permita concluir que dichos dispositivos lejos de proteger de contagio, lo hagan más factible».

Por último, el cuerpo colegiado apunta que en el apartado Uso Extendido de EPP, invocando la “racionalización” y “reducir el consumo de EPP”, se propone el uso extendido -vale decir, sin cambio- de los dispositivos que son por su naturaleza desechables, tales como mascarillas quirúrgicas, respiradores N95, FFP2 o equivalente, escudos faciales y antiparras, y batas impermeables desechables.

Fuente: Comunicaciones Colegio de Enfermeras

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